En la ceremonia católica, el lazo une a los esposos como signo del vínculo que Dios bendice y que ningún hombre debe separar. Este lazo matrimonial fue elaborado a mano para acompañar ese momento con la delicadeza que merece.
Sus dos rosarios unidos en uno solo están formados por cuentas de cristal esmerilado blanco, intercaladas con cristales facetados que capturan la luz durante la ceremonia y en cada fotografía. Los accesorios en plata 925 enmarcan las cuentas del Padre Nuestro, y al centro cae una cruz de plata 925 labrada con una rosa en relieve, símbolo de amor entregado y de la Virgen María, que acompaña a todo nuevo hogar.
Su tono blanco armoniza con el vestido de la novia y con cualquier decoración, y después de la boda se convierte en un recuerdo para conservar en casa como testimonio del sacramento recibido.
Detalles
- Doble rosario unido, para colocar sobre los hombros de ambos esposos
- Cuentas de cristal esmerilado blanco con cristales facetados
- Accesorios y cruz en plata 925, con rosa en relieve
- Perímetro aproximado de cada rosario: 90 cm

