San Antonio de Padua, protector de los hogares, de los objetos perdidos y de quienes buscan pareja, aparece en esta medalla sosteniendo con ternura al Niño Jesús, con los lirios que simbolizan su pureza. La imagen está grabada en relieve fino dentro de un círculo, y a su alrededor la inscripción italiana San Antonio, prega per noi: San Antonio, ruega por nosotros.
Su forma redonda y limpia, en tono plateado de acabado brillante, cuelga de una cadena tipo serpiente que acompaña el movimiento con suavidad. Una pieza sobria, que se lleva a diario y que funciona igual para él que para ella.
Medidas de la medalla: 3.5 cm x 2.6 cm


